El encuentro, realizado este sábado al mediodía, sumó a vecinos de Gerli que se acercaron a escuchar el mensaje del dirigente. Moroni centró su discurso en la inseguridad, el estado de las calles, el fracaso de los últimos intendentes y como se va a sacar a Lanús adelante.
Durante su intervención, apuntó con dureza contra la gestión local, denunciando que “los vecinos viven con miedo mientras los delincuentes circulan con total impunidad” y cuestionando la falta de acción del gobierno municipal en materia de seguridad. También criticó el destino de los fondos públicos, “Julián Álvarez destina la plata que recauda con la fortuna que cobra de impuestos a festivales, corsos y pintar todo de celeste” índico.
El mensaje tuvo un tono firme, con eje en la “mano dura”, el orden y la necesidad de “terminar con la impunidad y el abandono al vecino”, buscando interpelar a un electorado cansado de la situación actual.
Si bien Moroni no confirmó formalmente su candidatura, desde su equipo cercano lo dan como un hecho y aseguran que “va a jugar sí o sí”. En ese sentido, sostienen que es “el único dirigente opositor con posibilidades reales de ganarle a Julián Álvarez”, en un escenario donde la grieta entre el kirchnerismo y el mileismo es cada vez más grande.
El despliegue territorial, el discurso enfocado en seguridad y orden, y la construcción de identidad política propia parecen marcar el camino hacia esa definición.
Con esta primera convocatoria, el espacio libertario dio el puntapié inicial de una campaña que, aunque aún no esté oficialmente declarada, ya se mueve con lógica electoral. La consigna es clara: instalarse en la calle, ganar visibilidad y construir una alternativa con aspiraciones concretas de poder en Lanús. La idea es replicar estos encuentros en distintos barrios de Lanús, generando volumen político y visibilidad sin depender de estructuras tradicionales. Cada plaza funciona como un punto de instalación territorial, pero también como una señal: el espacio busca mostrarse activo, presente y en crecimiento.