De acuerdo al documento, el 62% de los baches relevados presenta una profundidad superior a los 5 centímetros, lo que los ubica dentro de la categoría de “riesgo medio-alto” para la circulación vehicular. Además, un 18% corresponde a deterioros estructurales vinculados a fallas en la base asfáltica, lo que requiere intervenciones más complejas que un simple bacheo superficial.
Otro dato relevante es que el índice de densidad de baches en Lanús alcanza los 14,3 por kilómetro de calle pavimentada, superando el promedio provincial estimado en 9,8. Este indicador ubica al distrito entre los más comprometidos en términos de estado de su infraestructura vial.
Los técnicos señalaron que la falta de mantenimiento preventivo, sumada al desgaste por lluvias intensas y filtraciones en la red pluvial, agrava el problema.
El informe fue elaborado por equipos técnicos del Gobierno de la Provincia de Buenos Aires en conjunto con la Dirección Provincial de Vialidad, en el marco de un Programa de monitoreo territorial que combina inspecciones presenciales con tecnología geoespacial. Según trascendió, el relevamiento se realizó mediante vehículos equipados con sensores de vibración, cámaras de alta resolución y sistemas de geolocalización que permiten detectar irregularidades en la calzada con precisión centimétrica.
En el plano político, el relevamiento también abre interrogantes. La relación entre el gobernador Axel Kicillof y el intendente Julián Álvarez está totalmente rota dentro del oficialismo. En ese contexto, nuestra fuente afirma que la decisión de impulsar un estudio tan detallado sobre la situación vial del distrito podría ser influida por las tensiones políticas.
Finalmente, según nuestra fuente, se remitió este informe a las autoridades municipales para su evaluación y eventual planificación de obras.