Según lo aprobado, los vecinos de Lanús podrían enfrentar un incremento de hasta el 50% en la Tasa de Servicios Generales (TSG). Pero el impacto es aún mayor para quienes tienen un comercio o una industria: en esos casos, la TSG puede subir hasta un 20%, a lo que se suma un nuevo aumento de hasta otro 20% en la Tasa de Seguridad e Higiene.
La bronca no tarda en aparecer porque, mientras las boletas se encarecen, los problemas cotidianos siguen intactos. Calles destruidas, luminarias apagadas, recolección irregular de residuos y una inseguridad que preocupa cada vez más forman parte del reclamo constante de los vecinos.
“Pagamos como si Lanús funcionara perfecto, pero vivimos esquivando pozos y con miedo a los robos”, expresó a este medio un vecino de Lanús Oeste. Testimonios similares se repiten en Remedios de Escalada, Monte Chingolo y Valentín Alsina, donde aseguran que los reclamos se acumulan sin respuestas.
En redes sociales, el tema explotó. Imágenes de calles intransitables y críticas al aumento aprobado se viralizaron rápidamente, acompañadas por una pregunta que atraviesa a todo el distrito: ¿en qué se refleja el esfuerzo extra que hacen los vecinos?
Con un escenario económico complejo y servicios municipales cuestionados junto a la suba de tasas votada por el bloque kirchnerista parece haber encendido una mecha difícil de apagar. En Lanús, el descontento ya no se murmura: empieza a hacerse escuchar cada vez más fuerte.